viernes, 21 de febrero de 2014

INVITACIONES Y RECUERDOS DEL BAUTIZO DE MI NIÑA




El pasado noviembre bautizamos a Valeria, mi nena de casi un añito y quisimos reunirnos con algunos familiares y amigos para celebrar la ocasión. Mi marido me habló de enviar unas cuantas invitaciones y enseguida pensé en hacerlas yo misma.

La verdad es que si me dan a elegir, y además tengo la posibilidad de hacerlo, siempre prefiero hacer este tipo de cosas con mi manitas... Lo imagino, busco inspiración y luego me pongo manos a la obra. Es cierto que a veces no resultan tan perfectas, ni tan profesionales; pero me encanta que lleven mi toquecito personal, le pongo mucho empeño y mucho mimo al realizar cada detalle y además es algo que le voy a mostrar a mi niña más adelante. Es sobre todo un bonito recuerdo.



Los materiales para las invitaciones fueron muy asequibles (cartulina de colores, cintas decoradas, troqueladora con forma de flor, perlitas, pegamento, paciencia y muchisimo cariño)... la verdad que quedaron sencillas, bonitas y totalmente personalizadas.

También me puse a la tarea de elaborar unos recuerdos para todas las señoras, señoritas y niñas que nos acompañaron ese día tan especial. Pensé en algo que a la vez que bonito y decorativo pudiera resultar útil y como a mi me encanta darle a la aguja y al hijo y creo que todas en algún momento necesitamos hacer algunas puntaditas, se me ocurrió hacer unos alfileteros en fieltro y al final me decidí por unos simpáticos cupcakes...


Busqué indicaciones, moldes, videos y hay muchísimo material en internet, le puse un poco de imaginación y a la tarea. Robando ratitos aquí y allá, cuando la peque dormía, cuando se iba a pasear con papi, etc. Fue realmente entretenido y delicioso hacerlos.Yo personalmente, me quedé contenta y me gustaron mucho. Además todos son diferentes... cada una de las invitadas se llevó su recuerdito único del Bautizo de Valeria.






viernes, 14 de febrero de 2014

!!!HOY ES SAN VALENTÍN!!!

Después de muchísimo tiempo de pensarlo, de desearlo y no atreverme, hoy por fin publico una entrada de algo que he hecho. La verdad estoy muy contenta con el resultado. Empecé a trabajar con fieltro hace algún tiempo y es un material que me encanta. Dá mucho de sí. Pero hay que ver las cosas que hacía al principio... me da hasta un poquito de vergüenza mirarlas. Voy mirando, voy probando y voy aprendiendo. Hay gente que hace cosas bonitas, muy bien trabajadas y terminadas, hay muchos moldes, patrones, tutoriales, etc. En este caso lo he imaginado y lo he realizado. Son muchas horas y mucho cariño puestos en ello... y he aquí el resultado... Feliz Día de los Enamorados.

jueves, 13 de febrero de 2014

¿Quienes son Chía y Xué?

Cuando estaba en el colegio más o menos en segundo o tercero de primaria, en la clase de historia nos hablaba la maestra sobre los pueblos que vivían en nuestra tierra desde muchísimo tiempo antes de la llegada de Colón. En Colombia vivieron los chibchas. Buscando en la red he encontrado un blog que me ha recordado el mito Chibcha sobre la creación del Sol y la Luna.

"En un principio estaba la Tierra cubierta por la inmensa noche. En ella tan sólo habitaban los seres humanos: El cacique de la Iraca y su sobrino, el cacique de Ramiriquí.
En la tremenda soledad de la lugubrez eterna y la inconcebible monotonía de apenas dos seres solitarios que poblaban la Tierra, estos decidieron de seres humanos, para así romper la angustia que asolaba sus corazones. De esta manera fue como un día, los dos caciques, tío y sobrino, hicieron varios muñecos de barro, creando al hombre, mientras que, simultáneamente  confeccionaron otros cuerpos, esbeltos y hermosos, de unos juncos o varas huecas, y formaron a la mujer. Con el soplo divino del supremo creador las estatuillas cobraron vida, y animándose, corrieron alegres por todas las campiñas. Así se formo la raza humana.
No obstante, las tinieblas continuaban sumiendo la Tierra y a los hombres en la más desesperante oscuridad.
Apesadumbrado el cacique de Iraca con esa negrura eterna,le pidió a su sobrino, el cacique de Ramiriquí, que fuese a las alturas a traerle al mundo un consuelo de la luz. El cacique, con prontitud, inició su ascenso al cosmos ilimitado. Subía, subía el cacique de Ramiriquí por el inmenso vacío y llegó a tal altura, que de súbito se convirtió en un astro flugente, que iluminó con sus rayos esplendorosos la Tierra y la humanidad. ¡El cacique de Ramiriquí se tornó en el Sol!
La humanidad no conocía dicha igual, porque además de tan hermoso espectáculo que brindaba la luz sobre la Tierra, recibía calor para entibiarse en los crudos inviernos, como también  porque hacía germinar las plantas que les daba alimento fácil y seguro. Su dicha no conocía límites.
Mas el cacique de la Iraca no estaba del todo satisfecho, ya que durante parte del tiempo caían espesas sombras como las que otrora acongojaron a los espíritus. Esto es, a la luz le seguía la oscuridad, con su negrura y su frío. Acongojado, el cacique de la Iraca, quiso darle a la Tierra y a la humanidad, una luz que iluminase también en las noches.
Fue entonces como tomó la misma ruta que antes siguiera su sobrino, el cacique de Ramiriquí, quien se convirtió en el astro rey, soberano de las alturas; el cacique de la Iraca ascendió a distancias vertiginosas y, pronto él mismo se convirtió en otro astro, luminoso, pero menos incandescente: La Luna. Este nuevo luminar le dio al mundo una luz tenue en las noches, mas no tenía el esplendor ni el calor del Sol.
No obstante, era una promesa en los cielos, una compañía en las soledades de la noche, que amparaba al hombre hasta que apareciese en las alturas el magnifico y esplendoroso Sol.
En esta forma la Tierra y la humanidad, disipadas las tinieblas, adoraron en las altas cumbres de la bóveda celeste, sus dos luminares majestuosos: El Sol (Xué) y La Luna (Chía)."